Autoridades locales piden una investigación exhaustiva tras la muerte del colombiano Joan Sebastián Guerrero en Maine



Biddeford, Maine – 14 de julio de 2026 – Autoridades locales y federales investigan la muerte del ciudadano colombiano Joan Sebastián Guerrero, de 26 años, quien falleció tras recibir disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo realizado en la localidad de Biddeford, Maine. El caso ha provocado protestas y reavivado el debate sobre el uso de la fuerza letal por parte de las agencias federales de inmigración en Estados Unidos.

El incidente ocurrió alrededor de las 7:15 de la mañana, cuando Guerrero, quien trabajaba como repartidor de comida, se dirigía a cumplir con su jornada laboral. Testigos informaron haber escuchado múltiples detonaciones. Según organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes y personas presentes en la escena, la esposa de Guerrero y su hija de tres años presenciaron el tiroteo desde el vehículo en el que se encontraban.

El senador independiente por Maine, Angus King, indicó que Joan Sebastián Guerrero no era el objetivo del operativo migratorio ni de la orden de arresto que los agentes ejecutaban ese día. Asimismo, la organización Maine Immigrants’ Rights Coalition aseguró que el joven contaba con un número de Seguro Social y autorización legal para trabajar en Estados Unidos.

Las circunstancias del incidente continúan bajo investigación. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que el agente involucrado abrió fuego al considerar que existía un riesgo para la seguridad pública, alegando que el conductor intentó huir en el vehículo. Sin embargo, esa versión ha sido cuestionada por activistas y testigos. Además, se confirmó que los agentes del ICE que participaron en el operativo no portaban cámaras corporales, por lo que no existe evidencia en video que documente el inicio de la intervención.

El caso ha generado reacciones de líderes políticos de ambos partidos. La gobernadora de Maine, Janet Mills, y la congresista demócrata Chellie Pingree solicitaron una investigación completa y la rendición de cuentas correspondiente. De igual forma, la senadora republicana Susan Collins pidió que la pesquisa sea profunda y transparente.

La investigación está a cargo de la oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional en Boston, en coordinación con el FBI, la Policía Estatal de Maine y la Fiscalía local. Por su parte, la Embajada de Colombia en Estados Unidos informó que mantiene comunicación con las autoridades estadounidenses para verificar el desarrollo de la investigación y brindar asistencia consular a los familiares de la víctima.

La muerte de Joan Sebastián Guerrero se suma a otros incidentes recientes en los que agentes federales de inmigración han utilizado fuerza letal durante operativos, aumentando el escrutinio sobre los protocolos empleados y la necesidad de esclarecer cada caso mediante investigaciones independientes. Mientras avanzan las pesquisas, las autoridades han reiterado que aún no se han emitido conclusiones definitivas sobre la actuación de los agentes involucrados.


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